Primero, una precisión importante
En las búsquedas se los conoce como “anexos del Decreto 255”, pero técnicamente son instrumentos de la normativa complementaria publicada por el Ministerio del Trabajo junto al Acuerdo MDT-2024-196. La distinción importa porque el Decreto establece el marco y los anexos ayudan a operarlo y controlarlo.
El portal oficial reúne tres instrumentos: Anexo 1, Lista de Verificación de cumplimiento SST; Anexo 2, tabla de clasificación del nivel de riesgo; y Anexo 3, Norma Técnica de Seguridad e Higiene del Trabajo.
Anexo 1: la lista que anticipa la inspección
La Lista de Verificación transforma obligaciones legales en preguntas y medios de comprobación. Revisa datos del centro, organización preventiva, gestión administrativa, gestión técnica y evidencias de implementación.
Entre sus primeros controles están el Plan PRL o Reglamento, socialización de la política, registro del monitor o técnico, servicio externo, informe de actividades, profesional médico, organismos paritarios y coordinación entre empleadores que trabajan simultáneamente en un mismo centro.
- Marque cada requisito como cumple, no cumple o no aplica, pero documente el criterio.
- Asigne un responsable y una fecha de cierre a cada brecha.
- Compruebe que el registro en SUT tenga un respaldo de implementación.
- Valide una muestra en campo: entrevistar, observar y revisar evidencias, no solo carpetas.
Anexo 2: el nivel de riesgo no se elige por intuición
El Anexo 2 clasifica las actividades económicas en riesgo bajo, medio o alto mediante códigos y descripciones CIIU. Esa clasificación influye en la figura responsable, las horas mínimas de gestión y otras decisiones preventivas.
La actividad declarada debe compararse con la operación real. Si existen varias actividades o centros con exposiciones diferentes, conviene revisar el caso antes de asumir una categoría solo porque aparece en un documento tributario.
Anexo 3: la base técnica para controlar riesgos
La Norma Técnica establece lineamientos obligatorios para seguridad en el trabajo y prevención de riesgos. Clasifica los riesgos en físicos, químicos, biológicos, de seguridad, ergonómicos y psicosociales y desarrolla criterios aplicables a los lugares y centros de trabajo.
Su uso práctico es conectar los peligros identificados con medidas técnicas y organizativas, priorizando controles que reduzcan la exposición y verificando su eficacia.
La mejor forma de usar los anexos juntos
Use el Anexo 2 para definir el nivel de riesgo; el Anexo 3 para orientar la gestión técnica; y el Anexo 1 para comprobar si la organización puede demostrar el cumplimiento. Juntos forman una ruta de clasificación, implementación y verificación.
Una autoauditoría útil termina con un plan de acción priorizado, no con una calificación decorativa. Cada hallazgo debe tener riesgo, acción, responsable, fecha, recurso y evidencia de cierre.
