El cambio normativo

El Acuerdo MSP 00004-2026 derogó el Reglamento para el Funcionamiento de los Servicios Médicos de Empresas expedido mediante el Acuerdo 1404 de 1978. El nuevo modelo se denomina Servicios Integrales de Salud en el Trabajo, SISAT.

No es solamente un cambio de nombre. La transición amplía la lógica desde un servicio médico tradicional hacia una gestión integral de promoción, prevención, vigilancia, diagnóstico, manejo y seguimiento de la salud relacionada con el trabajo.

De un umbral general a categorías por tamaño y riesgo

El antiguo esquema se asociaba fuertemente con el número de trabajadores y el servicio médico de empresa. El SISAT establece cinco categorías y combina tamaño con nivel de riesgo para definir la intensidad del servicio y las excepciones.

La empresa debe reclasificarse. Mantener la estructura anterior sin este análisis puede generar déficit de horas, perfiles incompletos o costos mal asignados.

De médico de empresa a equipo integral

El nuevo Reglamento define perfiles habilitados y contempla, según categoría, participación de medicina del trabajo u ocupacional, enfermería y psicología. También regula prestación interna o externa, habilitación y permisos.

La gerencia debería revisar contratos, credenciales, cobertura por centro, reemplazos, tiempo efectivo de gestión y coordinación entre profesionales.

De actividades médicas a un Plan Anual

El SISAT exige planificación anual aprobada antes del período de ejecución. El plan debe responder a un diagnóstico y relacionar salud, peligros, programas, emergencias y mejora continua.

Esta estructura obliga a demostrar por qué se realiza cada evaluación o programa, a quién cubre y qué resultado se espera. La consulta aislada pierde protagonismo frente a la gestión preventiva de la población.

Mayor precisión en evaluaciones y datos de salud

El nuevo modelo ordena evaluaciones ocupacionales durante las distintas etapas de la relación laboral y refuerza la confidencialidad. Los diagnósticos permanecen bajo custodia sanitaria; la organización recibe certificados y recomendaciones necesarias para proteger al trabajador.

Talento Humano y SST deben revisar accesos, archivos, comunicaciones de aptitud, consentimientos y separación entre información clínica y administrativa.

Una transición que requiere proyecto

Cambiar el nombre del proveedor no equivale a implementar SISAT. Se necesita un proyecto con categoría, brechas, equipo, infraestructura o modalidad externa, Plan Anual, evaluaciones, certificados, privacidad, registros y fechas de transición.

La oportunidad es integrar salud y prevención: utilizar información agregada para priorizar riesgos y diseñar controles sin revelar datos clínicos individuales.